MALVASÍA VOLCÁNICA

Revisión bibliográfica.

Herrera, A. (1645) dice de la Malvasía: “haze los racimos apretados, no grandes, la uva redonda, apretada, y si tiene buena tierra, no es muy menuda, quiere tierra gruesa, enjuta, y no muy húmeda, que es uva tierna, y pudrese”. 

Según Viera y Clavijo en su Diccionario de la Historia Natural de las Islas Canarias (1799), nos dice: “Vitis Epidaurica, Vinum Malvaticum, Vino Cretaceum. Nombre que damos a la parra y vino dulce de sus uvas, que se hace en las Islas de Tenerife y de La Palma, por haberse entendido que esta especie de vid era originaria de una pequeña isla de la Grecia llamada `Malvasía´ y antiguamente Epidacura, sobre la costa oriental de Morea, distante un tiro de pistola de la tierra firme, celebre por el excelente vino de este nombre que produce su terreno. Sin embargo, la tradición más recibida entre propios y extraños es que la dicha casta de parra no nos vino en derechura de la Isla Malvasía, sino de la Candiaque, que en lo antiguo se llamó Creta, por lo que el Diccionario de la Lengua Castellana da a este vino la que le correspondía en latín de Vimum Creticum. Como quiere que fuese este vino de licor se apellida `VINO GRIEGO´ y que las cepas que desde principios del siglo XVI se plantaron en las bandas del Norte de Tenerife, hallando no sólo uno, collados de tierras ligeras, areniscas, impregnadas que habían depositado en ellas los antiguos volcanes, sino un clima muy análogo al de la Grecia; medraron y prosperaron desde luego de una manera prodigiosa. Es a la verdad un espectáculo agradable al de aquellas haciendas de viña dispuestas en carreras, levantadas del suelo sobre horquetas altas, cuyos sarmientos entretejidos y ligados, forman unas prolongadas barandas cuyos sarmientos y pámpanos de un vello verde por dentro y de un blanco algodonoso por fuera de los cuales penden los racimos de más de un pie de largo, aunque de corta circunferencia, cuyos granos ovales espesos, toman color de cera virgen en su madurez. Tenemos una especie de `Malvasía´ cuyas uvas son negras, y un sabor dulce intenso y amoscatelado. Vendimiamos en este estado, se fabrica de ella el vino seco llamado `Malvasía verde´, que siendo generoso y dotado de buenas cualidades que se buscan en el comercio compite con vinos de la Madera y de Jerez y puede ser transportado a distantes regiones sin menoscabo de su bondad. Pero la Malvasía que siempre tuvo la mayor fama y celebridad es la dulce, licorosa y acompañada de perfume. Para comunicarle estas prendas y darle aquel justo temperamento entre lo suave y lo picante de modo que la dulzura de su azúcar corrija la acrimonia de su tártaro se dejan los racimos en las vides hasta que empiezan a madurarse, a pasarse y cubrirse de moho; de suerte que llegando a perder la mayor parte de su flema por la desecación se extraiga un mosto viscoso que fermentando ligeramente nos dé aquel licor delicioso que algunos autores han calificado de `néctar´. Hasta muy entrado este siglo, (1869), todo el vino que se hacían de estas uvas era de esta clase y los ingleses y holandeses lo venían a buscar sacando todos los años más de diez y seis mil pipas y pagando buen precio según el orden de primera, segunda y tercera suerte. La Malvasía de la Isla de La Palma tomo entonces un distinguido crédito y algunos escritores extranjeros, copiándose unos a otros, la aplaudieron y aún llegaron a creer, que se hacía del jugo de `las palmas´. Pero en Europa pasó la moda de este licor y faltando ya el gran despacho, que tenían, se fabrica ahora muy poco. No obstante lo hallaremos siempre recomendado en la farmacopea para ciertas confecciones oficinalis, que suelen recomendar los médicos y miran con los respetos del remedio magistral. Con efecto la Malvasía dulce es un excelente cordial, y quizás vale ella sola por todos los cordiales juntos siendo además expectorante y laxante a diferencia de otros vinos”.

En Rojas Clemente, S. (1807) encontramos una cita que esclarece el origen del material implantado en Madeira,  “feliz suceso con que los portugueses transplantaron a la Isla de la Madera los vidueños de Chipre”. Describe la Malvasía como: “Sarmientos erguidos. Hojas verde-amarillentas. Uvas medianas muy redondas, blancas muy jugosas y dulcísimas”. 

Juan Barrioso (1878) nos dice: “Además, se cultiva con esmero y en mayor número de cepas, la variedad aislada de la vid llamada Malvasía, ya blanca, ya morada; pero aquella es en mayor escala, haciéndose de ellas vinos dulces, ó bien secos, que ambos llevan el nombre de las viñas de que proceden; y debo advertir que hay otro vino dulce, confeccionado con los mostos de la uva Listán, con otras de las Tribus borrosas y una quinta parte de su volumen de alcohol; que algunos extranjeros, que de este comercio le reciben, han bautizado con el nombre de Malvasía. Desde el año, en que comenzó a propagarse el secreto de la fabricación de tal vino, se le distinguió por los primeros con el nombre de Vino de Gloria. En España se confeccionan también por el mismo sistema en distintos pueblos, a cuyo producto denominan Vino Mistela. Lástima da ver aquí confundidos ambos productos, el de la rica Malvasía con el Gloria”. En su descripción, en todas las islas de Canarias que visita, da señas claras de un retroceso incluso abandono de esta variedad —los ataques de oídio impedían hacer vinos dulces por la imposibilidad de que las uvas maduraran correctamente—.

Zerolo et al., (1878) bajo la voz malvasía nos dicen: “De Malvasía, Monembasie, ciudad de la Morea cerca de Argos. Cierta casta de uva muy dulce y fragante, producida por una variedad de vid, cuyos sarmientos transportaron los catalanes desde la isla de Quío en tiempo de las cruzadas, y prevalecen en varias partes de España, especialmente en Villanueva de Sitjés. Vino que se hace de esta uva”.

Comenge, M. (1942) menciona la Malvasía Versicolor o Malvasía Dorada de Canarias, describiendo esta variedad como: “Sarmiento pardo claro, con entrenudos cortos. Hojas verde amarillentas por el haz y grises por el envés, limbo casi orbicular, nerviación pardo-clara. Racimo laxo, con pedúnculos largos. Uvas rojas-violáceas, con hollejo grueso, sabor acídulo, fragante”.

Rodríguez et al. (1976) establece diferencias entre la Malvasía y la Malvasía de Sitges caracterizando esta última como de porte más postrado y de racimo más pequeño y suelto que la Malvasía.

López et al. (1990) dice de la Malvasía: “Fue la variedad reina en la pasada época de esplendor de nuestros universalmente famosos Malvasías. Por su corta producción y gran sensibilidad a ciertas enfermedades criptogámicas, desgraciadamente los viticultores la fueron sustituyendo en la mayoría de las zonas de Canarias donde estaba implantada, quedando hoy un solo reducto importante de cultivo en Fuencaliente (La Palma). Es una variedad de mucho grado, equilibrado acidez y muy aromática”. Estos autores hacen una diferencia entre la Malvasía de Tenerife y La Palma de la de Lanzarote, diciendo de esta última que es más productiva y menos delicada que la Malvasía de Tenerife y La Palma.

Lezcano, J. (1991), al igual que Rodríguez, M., hace una diferencia entre la Malvasía y la Malvasía de Sitges. De la Malvasía dice: “Hojas de 17 cm sin brillo, seno peciolar abierto en “U”, envés arañoso racimos medios, más bien compactos, con baya de 16 mm, doradas, que enrojecen al sol, pruinosas y lenticeladas”. La Malvasía de Sitges la describe como: “Hojas pequeñas, orbiculares, seno peciolar abierto en “U”, hojas glabras. Racimos pequeños y sueltos. Bayas pequeñas de 9 mm, esféricas, un poco abolladas por el polo superior y poco pruinosas”.

Rodríguez, J. (1991) describe la Malvasía como: “Variedad de sarmientos, largos, fuertes; la hoja adulta es grande, con cinco lóbulos; racimos que nacen de la 4ª a 6ª yema, forma cónica alargada; uva redonda de color dorado fuerte cuando está madura, el hollejo es muy fino y por ello se pudre con suma facilidad”. Cuando se refiere a la Malvasía de Sitges nos dice: “Según todos los estudios históricos sobre esta variedad fue llevada desde Canarias en el siglo XVII”.

Hidalgo, L. (1993) fija el origen de la Malvasía “en Grecia en la zona de Monemoasia, al Este de Laconia, introducida posteriormente en Creta y otras islas griegas, para llegar más tarde a Italia, Francia y España. En el siglo XV se comenzó su cultivo en las Azores, Madeira, Valencia y Sitges (Cataluña), considerándose que llega a las Islas Canarias hacia 1490”.

Interés vitícola y perspectivas de cultivo.

Sin duda nos encontramos ante una variedad difícil de describir. El principal problema es el número de variedades que se citan bajo esta voz provocando un claro problema de homonimia. El término Malvasía es utilizado para referirse tanto al vino —incluso a un tipo de vino—, como a las variedades capaces de producirlo. 

Sólo un ejemplo de variedades que hacen referencia al término Malvasía extraído del European Vitis Database: Malvasia Colares, Malvasia Bianca, Malvasia Bianca Di Basilicata, Malvasia Del Lazio, Malvasia Di Bosa, Malvasia Di Candia Aromatica, Malvasia Di Napoli, Malvasia Fina, Malvasia Furmhann, Malvasia Kloster Müriies B2, Malvasia Nera Lunga, Malvasier Weiss y Malvasía de Sitges.

Todos los autores apuntan al origen griego de la variedad. Se explica la etimología del nombre en la degeneración de Monemvasia (única entrada), la ciudad puerto desde donde partían los barcos con las elaboraciones producidas en las islas griegas. El comercio se impulsa principalmente desde Venecia y también Génova, motivo que explicaría la italianización del término y su derivación a Malvasía. Las cruzadas justificarían junto con la expansión de los turcos el movimiento de esta variedad hacia el oeste, para acabar estableciéndose definitivamente en el Mediterráneo cristiano. Hoy conocemos su cultivo en Lípari, Córcega, Cerdeña, Mallorca y Sitges.

La población de Madeira y la conquista de Canarias explican la incursión de esta variedad en el Atlántico. El cambio del eje comercial, del Mediterráneo al Atlántico, justificó que la etapa vitícola de esplendor en Canarias se mantuviera mientras existían buenas relaciones comerciales con Inglaterra.

Bajo la voz Malvasía y con bayas de epidermis blanco encontramos en Canarias dos fenotipos distintos, y hoy ya registradas como variedades distintas en el Registro de Variedades Comerciales, Malvasía Aromática y Malvasía Volcánica. 

En El Hierro encontré sólo dos cepas de Malvasía Aromática en parcelas tradicionales de Frontera. Esta variedad está prácticamente extinguida en esta isla, por lo que que pocos viticultores son capaces hoy de reconocerla. No encontré ninguna planta del tipo Malvasía Volcánica.

Los viticultores de la isla de La Palma se caracterizan por ser grandes conocedores de la variedad Malvasía Aromática que ellos llaman simplemente Malvasía. Su cultivo se concentra en Fuencaliente donde aun hoy existen parcelas donde es mayoritaria. En Mazo aparece de forma minoritaria y mezclada con otras variedades. Es en esta subzona donde utilizan el término Malvasía Portuguesa y Sebastián García para designar una variedad que morfológicamente coincide con la Malvasía Volcánica. El cultivo de estas últimas sólo lo he localizado en Mazo, donde es muy minoritario. En esta zona encontré también, aunque de forma testimonial, cepas de Malvasía Rosada.

La Malvasía Aromática tiene un ciclo corto, índice II de Winkler Amerine (para 12º alcohólicos probable) y V para vendimias para dulces. Su producción, según ensayos agronómicos en el Valle de Güímar, se aproxima al 50% de la variedad Listán Negro. 

En La Gomera, los viticultores hicieron referencia a su cultivo si bien sólo localizamos dos cepas del Malvasía Aromática y una tercera de Malvasía Rosada en Vallehermoso.

En Tenerife encontré los tres tipos de Malvasía. En Anaga y Tegueste localicé cepas de Malvasía Rosada. Se cultivan pies aislados de Malvasía de Volcánica en Anaga, Valle de Güímar y Tegueste. En esta última zona esta variedad es conocida bajo el término Málaga. En Los Realejos, por las indicaciones de Jesús Corvo, encontré la Malvasía Aromática en una finca de plataneras donde se cultivan algunos cordones sobre un mollero (acopio de piedras). También en Tegueste, con la colaboración de Ricardo Gutiérrez, localizamos cepas viejas de esta última variedad en una parcela abandonada. 

En Gran Canaria sólo pude marcar plantas de Malvasía Aromática en el Monte Lentiscal, donde su cultivo no deja de ser testimonial.

Lanzarote es claramente la isla con más superficie dedicada a la Malvasía Volcánica. 

El estado sanitario de la Malvasía Volcánica permite encontrar plantas libre de virus. Sin embargo, no he sido capaz de encontrar plantas libres de virus en la Malvasía Aromática, por lo que el nivel de virosis en esta variedad se convierte en un factor limitante para la selección sanitaria.

La Malvasía Aromática exige una poda larga. Interesa la brotación de las yemas de rango sexto o superior, las cuales son más fértiles que las basales. Por el contrario, la Malvasía Volcánica admite poda corta —3 ó 4 yemas vistas— por mantener en las primeras yemas buenos niveles de fertilidad.

Lanzarote domina el mercado con elaboraciones de vinos secos frente a las elaboraciones de La Palma y Tenerife, que se centran en vinos dulces. Un volumen creciente, debido a la incorporación de nuevas plantaciones, obliga en la actualidad a revisar el potencial enológico de estas variedades que, sin duda, ha demostrado ser muy amplio históricamente.

Sinonimias y homonimias.

La utilización de técnicas moleculares sobre muestras recogidas nos permite establecer las siguientes relaciones:

•    La Malvasía Volcánica la encontramos bajo el término Malvasía en Lanzarote, Gran Canaria y Anaga (Tenerife), bajo el término Málaga en Tegueste (Tenerife) y como Sebastián García y Malvasía Portuguesa en Mazo (La Palma).

•    De la variedad Malvasía Volcánica no encontramos coincidencias con el material conservado en el Banco de Germoplasma de Vid de El Encín.

•    La variedad Malvasía Aromática la hemos encontrado sólo en las Islas Occidentales y siempre bajo el término Malvasía. Comparaciones realizadas con el Banco de Germoplasma de Vid de El Encín y con otras bases de datos han permitido establecer sinonimias con la Malvasía de Sitges, Malvasía de Lípari, Malvasía Dubrovacka y Malvasía Candia. 

•    Los microsatélites estudiados de la Malvasía Aromática coinciden con los de la Malvasía Rosada, por lo que podemos explicar su origen como una mutación en la síntesis de antocianos de la última, lo que originó un fenotipo de uva blanca.

Descripción morfológica.

Esta variedad tiene una época de brotación media. La sumidad es abierta y con distribución de pigmentación ausente. Tanto la densidad de pelos tumbados como su intensidad de pigmentación son nulas o muy bajas.

La cuarta hoja destacada tiene un color de haz bronceado y su densidad de pelos tumbados entre los nervios del envés es nula o muy baja.

El pámpano libre, en floración, es de porte horizontal. En el tercio medio del mismo, en la cara dorsal de los entrenudos y nudos, presenta un color verde con rayas rojas y en la cara ventral verde. La pigmentación de las brácteas de las yemas es media. Se llegan a encontrar hasta dos zarcillos consecutivos de longitud media.

La flor es hermafrodita, con androceo y gineceo perfectamente desarrollados y funcionales. 

La hoja adulta es de tamaño mediano, de forma orbicular y sin abultamiento del limbo. Muestra cinco lóbulos, de perfil en canal y con hinchazón del haz de intensidad media. Los dientes son convexos. La pigmentación antociánica de los nervios del haz es nula. 

El envés de la hoja adulta presenta una densidad de los pelos tumbados entre los nervios principales nula o muy baja y una densidad también nula o muy baja de los pelos erguidos en los mismos. La forma de la base del seno peciolar es en lira, poco abierto, sin dientes y no está limitada por la nervadura. El grado de apertura del seno lateral superior es abierto, con la forma de la base en lira y sin diente. 

La fecha de comienzo del envero es media. El racimo es de forma piramidal, con dos o tres alas, largo, de compacidad media y de pedúnculo corto.

La baya, con forma esférica, es aproximadamente de 16 mm de longitud. Su epidermis es verde-amarilla y de pulpa no coloreada. La separación del pedicelo es algo difícil. La consistencia de la pulpa es blanda, de suculencia muy jugosa y de sabor particular especial. Presenta pepitas.

El sarmiento es de color marrón amarillento y con estructura estriada

 

SNPs:

 

SNP1003_336 SNP1015_67 SNP1027_69 SNP1035_226 SNP1079_58 SNP1119_176 SNP1127_70 SNP1157_64
AC GG CT TT GG CC GT TT
SNP1215_138 SNP1229_219 SNP1323_155 SNP1347_100 SNP1349_174 SNP1399_81 SNP1411_565 SNP1445_218
CT CC CC AA AA AA AA GG
SNP1453_40 SNP1471_179 SNP1513_153 SNP191_100 SNP197_82 SNP227_191 SNP259_199 SNP269_308
AA TT CT CC CC AA TT GG
SNP325_65 SNP425_205 SNP447_244 SNP555_132 SNP579_187 SNP581_114 SNP593_149 SNP613_315
AA AA CT AA CT AG TT CT
SNP697_296 SNP819_210 SNP829_281 SNP873_244 SNP879_308 SNP895_382 SNP945_88 SNP947_288
AG AT AG TT AG AA AG AA
Vvi_10113 Vvi_10329 Vvi_10353 Vvi_10992 Vvi_12882 Vvi_1617 Vvi_9227 Vvi_9920
AG TT GG TT TT AC AT AG

ZEROLO J.; CABELLO F.; ESPINO A.; BORREGO P.; IBAÑEZ J.; RODRÍGUEZ I.; MUÑOZ G.; RUBIO C.; HERNÁNDEZ M.; (2006) Variedades de vid de cultivo tradicional en Canarias (ICCA). 222 pp.

Análisis por microsatélites

  ZAG29 ZAG62 ZAG67 ZAG83 ZAG112 MD5 MD27 MD28 VS2 ZAG79 MD7
Alelo 1 109 188 149 197 227 224 178 239 142 244 243
Alelo 2 109 188 149 197 227 234 182 267 144 252 243

PRINCIPALES CARACTERÍSTICAS

MORFOLOGÍA